Una idea loca, una señal que encendió el bombillo se puede
volver en un éxito. Una propuesta descabellada o como lo quieras llamar, lo importante es que los
emprendedores viven de transformar ideas abstractas en negocios concretos.
Puede que hayas utilizado métodos inconscientemente como encontrar
un mercado nuevo como lo explica el libro de los océanos azules. Ser todo un
estratega como si hubieras sido casi el mismo Sun Tsu en El arte de la guerra, que hayas afrontado un
cambio como el que te encuentras al leer
quien robo mi queso, o hayas dado un cambio en el rumbo de tu
espiritualidad similar al que le sucedió al Monge que vendió su Ferrari.
“La oferta crea su propia demanda” Ley de Say
No tienes que preocuparte por que
tu producto o servicio se venda, porque es casi un hecho que se va a vender. Un ejemplo claro son las personas compran películas piratas grabadas con mala calidad y audio, si nos ponemos a pensar, quien va a vender películas grabadas de los propios cines!? Pues hay gente que las vende y gente que se las compra. Y así podremos sacar una infinidad de productos que cumplen con la ley de Say. Lo
importante es que logres poner tu negocio en marcha, claro que si lo que
realmente quieres es obtener utilidades y poder sobrevivir a lo largo del
tiempo ahí si, tienes que tomar en consideración muchos factores.

